EL TANO Y LA MINA
Hola! somos El Tano y La Mina, una pareja ítalo-argentina
que decidió unir sus mundos y sus sabores en un mismo plato.
No somos en absoluto chefs con estrellas Michelin
(aunque a veces nos lo creemos por cómo decoramos los platos)pero sí,
somos dos artistas de corazón, apasionados por la cocina, los ingredientes nobles,
y esas recetas que con aromas a infancia, a domingos, a tradición y a un toque de creatividad.
Nuestra historia empieza con dos tierras que, aunque están a un océano de distancia,
tienen algo muy profundo en común:el amor por lo simple, lo casero y lo ancestral.
La Mina nació en Trelew, en plena Patagonia Argentina, donde el viento tiene personalidad propia
y la vida en el campo enseña a mirar el cielo, la tierra y los ciclos de la luna.
Creció rodeada de naturaleza, animales, y productos frescos
que iban del huerto a la mesa, sin escalas.
Allí aprendió el valor de lo auténtico, lo orgánico, y lo hecho con amor y paciencia.
Siempre tuvo una mirada artística y un corazón criollo,
con respeto por lo natural y esa curiosidad dulce de quien quiere aprender.
Hoy, aunque no tiene todavía la cintura de una cocinera experta,
compensa con pasión, intuición, y una sensibilidad especial para equilibrar colores,
sabores y salud en cada plato.
El Tano, por su parte, nació en Asti, en pleno Piemonte, creció en las colinas del Monferrato,
entre viñedos antiguos, trufas blancas, carne de altísima calidad
y recetas que se pasan de abuela a nieto como si fueran joyas de familia.
Desde chico vio y ayudo a las nonnas preparando pastas frescas con manos sabias
y paciencia infinita, mientras el sugo burbujeaba por horas en la cocina.
Estudió en la escuela alberghiera y dedicó buena parte de su vida a perfeccionar
el arte de la panadería, la pastelería, la pizza, la cocina mediterránea y la fusión,
con ese ojo crítico típico del norte italiano: si no está perfecto,no sale.
El Tano vive por y para los detalles.
Su plato tiene que estar tan rico como lindo,
porque para él, el ojo también come.